El Blog de La Teta y Más

Acompañando tu maternidad

De intrusismos y otras usurpaciones

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Hace 15 años me licencié en Ciencias de la Información. Eso me convierte en teórica de la comunicación. Además, trabajé como periodista durante algún tiempo, así que puedo hablar desde la teoría y desde la práctica. Y hoy, os voy a dar una lección de Teoría y Práctica de la Comunicación, con permiso, claro, de los profesores de periodismo que andan por las diferentes facultades que se reparten a lo largo y ancho del territorio nacional.

La información es un producto, igual que lo es el tomate, o el algodón. Este producto se puede consumir tal cual, igual que cuando consumes un tomate directamente de la cesta, o se puede procesar, como se hace con los tomates que entran en las fábricas de salsa. Y el periodista puede ser un obrero en la cadena de la fábrica de salsa, o, cada vez más, un trabajador autónomo como el agricultor almeriense.

Es decir, tú puedes consumir la información directamente, sin filtros, porque además ahora hay un acceso libre a todo tipo de información, o puedes pedir que alguien recopile toda la información que te resulte interesante, la ordene, la procese, la explique y le dé forma, y bien te la ofrezca directamente a ti o bien la procese para algún medio que luego tú consumas (recomiendo más la primera opción que la segunda; de toda la vida de dios, mejor comprarle la salsa a un artesano que a una fábrica, que vete a saber tú los colorantes que le echa).

Desde el punto de vista teórico, el periodista es el profesional que garantiza el acceso de todos a toda la información que le sea pertinente y necesaria. Y es una labor tan importante, que ese acceso está garantizado en el artículo 20 de la constitución española, es decir, dentro del grupo de artículos que recogen lo derechos de especialísima protección, aquellos que son directamente exigibles a través de los tribunales sin necesidad de que exista una ley que lo desarrolle. Para que nos entendamos: aunque el derecho a la vivienda está recogido en la constitución, por el lugar donde está nadie puede exigir directamente a los tribunales que le sea facilitada una vivienda, aunque se supone que el legislador debe proveer al ordenamiento de una norma que lo garantice; pero yo sí puedo ir directamente a un tribunal de primera instancia y reclamar que se me facilite determinada información si algún poder público me la ha escatimado, sin necesidad de que haya una ley que desarrolle ese derecho.

Y esto es así, porque aunque la gente no se lo llegue a creer, la información es un bien muy valioso para que una democracia sea efectiva, y no sólo en lo que a política se refiere. Cuando se llamaba al periodismo “Cuarto Poder”, sin duda se hacía tomando el supuesto control a los poderes públicos como referencia. Pero lo cierto es que, salvo en los países donde el periodismo es una profesión relevante y respetada, esto no es así en la práctica: los periodistas al final trabajan para medios, que suelen estar vendidos a los mismos poderes públicos ante los que deberían ejercer un control. Y así no se puede, claro.

Pero la vida en democracia y en igualdad, va más allá del conocimiento que se tenga sobre los asuntos políticos. La vida en democracia e igualdad se basa, en primer lugar, en la capacidad de todos los ciudadanos de tomar decisiones libres sobre todos aquellos asuntos que le incumben, que tienen relevancia en su día a día. Porque una vez solventado esto, lo demás vendrá solo.

Quiero decir que mientras la mayoría de los ciudadanos (y ciudadanas, claro) no sean plenamente consciente de que tienen derecho a conocer todos aquellos aspectos de cualquier disciplina que tenga que ver con su vida, y que deben reclamar ese derecho para poder decidir, dentro de las diferentes opciones, la que quieren para ellos, no entenderán que también pueden hacer lo mismo con la vida de su barrio, de su pueblo, o de su país.

Sigamos.

Dentro de los periodistas (y del periodismo), hay aquellos profesionales que no están especializados en ningún tema, que sin saber de nada son expertos de todo, que suelen ser los de los medios locales, y aquellos que están especializados, en economía, por ejemplo, e incluso, hiperespecializados, en información bursátil, por seguir con el símil. Aunque existen postgrados en las especialidades más comunes, lo cierto es que la especialización de los periodistas es, en la mayoría de los casos, de oficio. Es decir: el que se ha especializado en información bursátil no es porque después de la carrera haya hecho un postgrado en periodismo económico o en periodismo bursátil, sino que como le ha tocado ir a cubrir la bolsa durante tiempo, al final su jefe siempre le manda a él, porque así su trabajo es más eficiente que si enviase a otro que ha hecho todos los plenos del mundo pero tendría que aprender a interpretar las pizarras.

Y dentro de las especialidades (y aquí ya me acerco yo a mi monotema) está la sanitaria. Por poneros un ejemplo, Ramón Sánchez Ocaña, periodista de pro, que a fuerza de informar sobre asuntos sanitarios, de tener que prepararse durante años un programa a la semana, se convirtió en el paradigma de periodista especializado, sobre todo en una época en la que parecía que el único periodismo bueno era el político.

¿Y por qué escribo esto? ¿Por qué me he levantado hoy con el afán de daros el coñazo con teoría comunicativa? Pues porque hace unos días (unos cuantos, lo admito), mi amiga Trini, de Canguritos, compartió un propuesta de firma de una asociación profesional sanitaria relacionada con la atención a la mujer, en la que se pedía que se dejasen de hacer actividades formativas para personas que no fueran de ese ámbito. Es decir: que nadie salvo ellos pudiera tener acceso a la información sobre embarazo-parto-puerperio. Su miedo es que haya alguna persona que, teniendo esa información, se tome la libertad de informar a las mujeres sobre esos procesos, y lo haga fuera del ámbito sanitario. Así que lo que quieren es que esa información sea privativa de esos profesionales y sean ellos quienes la administren y decidan lo que las mujeres pueden y no pueden saber y en qué canales pueden y no pueden encontrarla.

Cuando me enteré, lo primero que me salió es la reacción de teórica de la información: la información es pública, no puede ser privativa de un sector, aunque se refiera a ese sector. Es decir, que por muy sanitaria que sea la información, el sector sanitario no puede apropiarse de ella, porque hacerlo va directamente contra la constitución.

Luego, me salió el ramalazo de mujer activamente feminista: la apropiación, por parte del sector sanitario, de información relativa a mi salud sexual y reproductiva, limita mi libertad de decisión en esos procesos, puesto que puedo sospechar que quien no quiere que esa información sea de acceso público, lo que quiere en realidad es ocultarme algún aspecto de la misma, lo que directamente menoscaba mi libertad a la hora de elegir la atención que quiero, puesto que no puedo valorar todos los supuestos.

Y después, y por eso he tardado tanto en escribir esto, me sale la vena de periodista educada en la mala leche: si hablamos de intrusismo, me toca directamente, que ya me toca los cojones que todo el mundo se crea con el derecho y la capacidad para tratar la información de manera veraz e inteligible por las personas a las que va dirigida: señoras y señores del sector médico-sanitario relativo a la salud sexual y reproductiva de las mujeres: si yo no me dedico a hacer su trabajo, ¿por qué narices hacen ustedes el mío? Les puedo asegurar que informo yo mucho mejor que ustedes, aunque solo sea por la práctica, y por eso que tan importante les parece ahora, que es un título. ¿Tienen ustedes título alguno que les capacite para informar? Yo sí.

Y para todos aquellos que vengan ahora y me digan aquello de “pues mi vecino del quinto no pasó del Bachiller y está en no sé qué tele”; o “la prima de la mujer de mi cuñado hizo Filosofía y Letras y hace un programa en no sé qué radio”, les diré: Si tampoco hace periodismo para ejercer de periodista, entonces para informar no hace falta un título, luego que no me venga la peña diciendo que para acompañar a una mujer y facilitarle información sobre sus procesos necesito tener un título.

Es un silogismo, simple y directo.

Edito a la vista de los malos entendidos que ha suscitado esta entrada. Obviamente, cuando escribo espero una reacción, y entiendo que hay quien no comprende el sentido de todo lo que escribo; pero en este caso ha habido un número inusualmente alto de personas que lo han malinterpretado. Si eres una de esas personas, te ruego que inviertas un poco de tiempo en leerlo de nuevo con el modo ironía on. Por supuesto que entiendo que, tal y como me han recordado muy amablemente en Facebook, sólo faltaría que para pasar los informes al ordenador, los datos del parto etc se necesitase un secretario o apuntador y un periodista para informar a la paciente (que molará el día que una mujer de parto deje de ser una paciente) un electricista para q enchufe el monitor y encienda la luz, etc. Lo que he tratado de hacer es ponerme en el lado contrario de quien no quiere ver más allá de su título

31 Comentarios

  1. Confundes la información con la formación y educación sanitaria. No es lo mismo. Revisa los apuntes.

    • Recién revisados. Comunicación Social de Primero:
      Las funciones del Periodismo son tres: Formar, Informar y Entretener.Cuando nos referimos a la comunicación en el ámbito de la publicidad y la propaganda, añadimos Persuadir.

  2. Le aseguro que si alguna vez tuviera un cáncer ginecológico, no iría a informarme a la vecina del 5º, ni al mejor periodista del mundo, ni a una persona que haya pasado por un cáncer, porque esa persona me va a contar su historia, que no tiene por qué ser la mía. El que me va a saber explicar con propiedad es el ginecólogo que me opere. y si estoy de parto me va a saber informar mucho mejor de mi proceso una matrona motivada, que una periodista, o que cualquier otra persona, por mucho que le guste el tema.

    • Lo primero que me sorprende es la comparación entre un parto y un cáncer. Un cáncer es una patología gravísima, y un parto no es ninguna patología, no es un proceso peligroso, sino fisiológico. Y en todo caso… yo fui alguna vez a consulta con mi madrina cuando estaba enferma de cáncer, para intentar traducirle lo que la oncóloga le decía y que pudiera decidir sobre los tratamientos, porque ella se ponía muy nerviosa, y para la oncóloga el proceso de información era un mero trámite, algo que repetía decenas de veces al día. Y te puedo asegurar que al menos en su hospital de referencia, tienen mucho que aprender sobre comunicación efectiva y empática, y tal vez deberían dar alguna formación con algún experto en esto, porque el momento en que le comunicaron que se moría sí o sí, fue para pegar a alguien.

  3. En ningún momento he comparado un cáncer con un parto. Porque haya puesto las dos palabras en un mismo comentario no quiere decir que sea una comparación, son dos ejemplos diferentes en los que busco un profesional adecuado para cada caso. Igual que hay periodistas poco profesionales, habrá médicos poco profesionales. Lo que quiero decir es que para informarme sobre algo no busco a un periodista, si no al profesional adecuado, y para mi, ese es el titulado para esa profesión.

  4. Cualquiera evidentemente puede hablar de un parto, de lactancia, de osteoporosis, igual que cualquiera puede hablar de como perdió la selección de baloncesto ayer o de la bolsa o de políica.

    Muchos sabrán más o menos, lo comunicarán mejor o peor, pero evidentemente cuando un señor se sienta a hablar sin ser periodista en la tv le llaman colaborador como atajo legal, pero es intrusismo igualmente, anda que no se quejan de ello todos los que están sin trabajo viendo a los ex hermanos de turno en los programas de turno. Por cierto hasta de los youtubers se está empezando a generar movimiento. Pues que uno ejerza una profesión no regulada por ley que en el caso de las profesiones sanitarias está de sobra regulada usurpando las competencias regladas es intrusismo.

    De hecho voy a poner un ejemplo, en Suiza la gente para trabajar en un súper de cajera necesita un grado correspondiente, si has estudiado psicología no te contratan salvo que no tengas los estudios correspondientes.

    En la profesión sanitaria, especialmente enfermería se estudia para hacer educación sanitaria, porque es el pilar fundamental de la Atención Primaria de Salud.
    Igual que hay periodistas que no saben comunicar hay sanitarios que tampoco, pero no eso quiere decir que entonces para comunicarse con pacientes en una consulta o una mujer que va a parir o tiene dudas de lactancia se necesite un periodista…. La clave es hablar claro, llano y respondiendo dudas. Cuantas veces he explicado a gente lo que le ha dicho el médico millones eso no quiere decir que yo pueda ser periodista

    No es que un colectivo diga que esa información es suya y no la puede usar nadie, es que desde el momento que tú coges cierta información y montas por ejemplo un centro y das clases de educación maternal, por mucho que me digan no tienes titulación para ello, un parto no lo puede hacer personal no especializado tampoco, es que ni una enfermera que no tenga la especialidad, ni un médico que no tenga la especialidad, salvo que se encuentre a una señora con el bebé saliendo, que también ayuda un taxista un policia… al igual que si pasan otras cosas en la calle y se ayuda. pero eso o quiere decir que puedas hacer partos.

    A mi no me da miedo que todo el mundo tenga la información sobre embarazo, parto y puerperio, sobre menopausea, (esa gran olvidada, es que no da tanto dinero ¿verdad?), sobre la menstruación, los métodos anticonceptivos, es más me encanta que la gente sepa, que pregunten, que diga lo que no quieren, que hagan planes de partos, que consulten dudas…

    Por cierto, el parto es fisiológico, es verdad, pero hubo un día de la evolución que nuestros ancestros se pusieron de pie y empezaron a andar, la pelvis pasó de ser recta como los chimpancés a tener curva, desde entonces las mujeres necesitaron ayuda para parir y ahí amigos nació la profesión. Con su evolución lógica a medida que la ciencia avanzó. Pero lo de hoy en día parece que está viviendo el típico retroceso de la Edad Media y que el daño de las matronas de antaño están pesando en las matronas de ahora. Si lo sé no me molesto en estudiar, pasar lo que estoy pasando siendo residente lejos de mi casa, me leo los libros y pista a ser profesional de la maternidad sin titulación, que me es bastante menos sacrificado y además muy rentable para mucha gente

    • Que yo sepa los partos no se hacen. Sólo suceden y, si no hubiera nadie en ese momento más q la parturienta sucedería igualmente, sin intervención

  5. Pues mira, mi trabajo me ha costado entender que hay un valor que está por encima de quiénes somos como profesionales, que es el respeto y libertad para decidir de las mujeres, por lo que estoy de acuerdo en que la información es un bien universal que está por encima de quien la da, ya sea una matrona, un periodista, una doula, etc. Y por la misma razón que reclamamos libertad y respeto, he entendido que no debemos colocarnos desde la posición de “mi profesión”, sino desde el servicio a las mujeres. Así que de la misma forma que yo como matrona no poseo esa información en exclusiva y no soy el único profesional que la puede proporcionar, sería bueno también comprender que diferentes profesionales, la podemos proporcionar desde nuestra perspectiva y la podemos comunicar de la mejor manera. Por eso te animo a que reflexiones una frase que pones en tu post: “si yo no me dedico a hacer su trabajo, ¿por qué narices hacen ustedes el mío? Les puedo asegurar que informo yo mucho mejor que ustedes”. Mirate en el espejo como lo hice yo, porque muchas veces criticamos lo que precisamente no sale de uno mismo. Criticas el intrusismo pero reclamas que nadie informa mejor que tú como periodista, así que barres pa tu tierra, como lo hacen muchas matronas y lo hacía yo para protegernos del intrusismo. No podemos reclamar respeto, libertad, tolerancia, etc si uno mismo no lo puede dar. ¿quien da mejor la información? pues dependerá de muchas cosas, de cómo eres, tus habilidades comunicativas, independientemente de la profesión. Pero matizo una cosa, no es lo mismo informar que educar y los profesionales sanitarios estamos perfectamente formados en educación sanitaria, de hecho es la base de la profesión de enfermería. Tampoco me gusta mucho llamarla sanitaria en el caso de las matronas, porque no todo va enfocado en el aspecto sanitario, hay mucho de educación emocional, así que por esa regla de tres de “mi profesión está en posesión de xxxxx y soy la que mejor lo hace”, necesitaríamos a psicólogos en las clases de preparación al parto, porque básicamente la preparación es emocional. Conclusión: no estamos en posesión de nada, estamos por y para las mujeres, y tu como periodista das lo mejor de tí, y yo doy lo mejor de mi como matrona. Todos nos sumamos y no hay nadie mejor que el otro. Para que entiendas de dónde me viene esta reflexión te invito que leas mi post.

    • A ver, corazón, que creo que te has precipitado. O quizás yo me he puesto tan vehemente que no he conseguido que se me entienda bien. Quizás si lo completamos con lo que digo en el último párrafo, sea más fácil:
      “Y para todos aquellos que vengan ahora y me digan aquello de “pues mi vecino del quinto no pasó del Bachiller y está en no sé qué tele”; o “la prima de la mujer de mi cuñado hizo Filosofía y Letras y hace un programa en no sé qué radio”, les diré: Si tampoco hace periodismo para ejercer de periodista, entonces para informar no hace falta un título, luego que no me venga la peña diciendo que para acompañar a una mujer y facilitarle información sobre sus procesos necesito tener un título.
      Es un silogismo, simple y directo.”
      Lo que quiero decir a lo largo de todo el post es que la información no debe ser privativa de nadie, ni si quiera (ni mucho menos, con lo que hay por ahí en la profesión) de los periodistas. Es una sorna, en contestación, precisamente, a la necesidad que tienen algunos de privatizarla.
      Precisamente lo que he querido decir es lo que tú dices en tu primera frase:
      “hay un valor que está por encima de quiénes somos como profesionales, que es el respeto y libertad para decidir de las mujeres, por lo que estoy de acuerdo en que la información es un bien universal que está por encima de quien la da, ya sea una matrona, un periodista, una doula, etc. Y por la misma razón que reclamamos libertad y respeto, he entendido que no debemos colocarnos desde la posición de “mi profesión”, sino desde el servicio a las mujeres.”
      Efectivamente. Solo que a mi me ha salido la mala leche.

    • Por cierto, que esta entrada es muy recomendable. Si no te importa, y para enriquecer esta entrada, te copio un trocito de esta entrada tuya:
      “Creo que en el mundo hay sitio para todos, entendiendo cuál es el lugar de cada uno, para sumarnos y hacer de este mundo un lugar mejor, COOPERANDO en lugar de COMPITIENDO.”

  6. En primer lugar, diré que aunque parezca lo contrario, la entrada es una crítica al afán de cuadricular y de meter las cosas en un sitio o en otro. Me interesa el concepto “información libre y disponible”, y eso es lo que he querido plasmar, porque realmente me preocupa la regulación excesiva, el control sobre quién recibe la información y para qué la quiere. En lo que a mi, en mi labor de doula, me compete, no tengo ningún centro y no doy “clases de preparación al parto”, porque el solo concepto me rechina. A mi me llama una mujer, porque haciendo uso de su libertad, eso es lo que ha decidido, y yo acudo y me pongo a su servicio; y como soy periodista, mi forma de acompañarla en sus decisiones, es facilitándola toda la información que hay disponible sobre el proceso que está viviendo, intentando que le queden claras todas las opciones. Luego, pues no sé los demás. Yo jamás diría que “hago partos”; pero es que creo que nadie “hace partos”, o por lo menos, no debería hacerlos. El parto no es algo que se hace, sino algo que sucede, y en todo caso, si hubiera un sujeto activo del parto (uno que no sea el parto en si mismo) serían la mujer que lo vive y el bebé que lo activa y lo regula. Dejo claro también que cuando informo a una mujer sobre sus posibilidades, sobre sus opciones, le hablo de las cosas que pueden ocurrir que desvíen el parto de la normalidad, y cómo puede encontrar ayuda en los profesionales que la acompañen. La dificultad viene cuando la mujer que vive un embarazo normal e inicia un parto normal y decide libremente seguir con ese proceso sin asistencia sanitaria, cuando se plantea un problema ve sus opciones mermadas a la hora de acceder a esa asistencia, porque inmediatamente es juzgada y tratada de manera poco amable cuando acude al hospital. Bueno, eso lo he visto incluso en mujeres que deciden tener un parto en casa acompañado de personal sanitario, si se ven obligadas a dejar su casa para acudir al hospital. Como ves, sé muy bien cuál es mi puesto: parto con doula y sin matrona, es igual a parto sin asistencia, porque la asistencia sanitaria, sólo la puede dar personal sanitario.

    • Hola,respecto al último comentario, “parto con doula y sin matrona” yo creo q eso no es un parto sin asistencia, dependerá de como actúe la doula…al fin y al cabo,ya se apañara cada mujer con lo q elija para su parto,pero si yo conozco una doula q está acompañando un parto sin matrona desde luego la denuncio. Y q se lo explique a quien corresponda.

  7. Es un parto sin asistencia, porque la asistencia es sanitaria, y por lo tanto, sólo puede asistir una matrona o un ginecólogo. Respecto a denunciar, si tú conocieras a una mujer que quiere parir sola en su casa ¿denunciarías a la mujer y que luego se lo explique a quien corresponda? Y si lo que quiere es que esté sólo su marido, ¿denunciarías al marido? ¿O a una hermana? Creo que lo denunciable es que una doula le diga a la mujer que puede elegir, en los mismos términos, parir con ella y con una matrona, y que solo se diferencia en la minuta, por ejemplo; porque no es lo mismo. La mujer puede elegir parir con una doula o con una matrona o con ambas, pero tiene que tener claro que si pare solo con una doula es como si pariera en compañía de un familiar o una amiga, que recibirá apoyo emocional y logístico, pero desde luego, no recibirá asistencia sanitaria, porque la asistencia sanitaria sólo la puede dar personal sanitario, que en el caso del parto debería ser por defecto la matrona y sólo si hay complicaciones, el obstetra. Ahí sí está el intrusismo, y eso es lo que hay que tener claro. Creo que fue Trini Martín, de Kanguritos Canguritos, quien compartió hace algunas semanas en Facebook un documento sobre la asistencia al parto en Gran Bretaña, en el que las matronas (que allí tienen un ámbito de actuación muy consolidado) decían que si una doula está acompañando sola a una mujer (sola, sin la presencia de una matrona) sólo se puede considerar intrusismo si asiste a la mujer, si lleva a cabo actuaciones sanitarias; pero si ella sólo está acompañando a la mujer, entonces no hay intrusismo. Y si no hay intrusismo no hay motivo de denuncia. En lo que me toca personalmente, estoy segura de que no me voy a ver en esa tesitura, porque es una condición mía, que se debe a mis miedos y mis sentires; si una mujer desea parir sola con una doula, yo la respeto profundamente, pero tiene que buscarse otra doula. Pero son MIS miedos, no los suyos.

  8. no , denunciaria a una doula que esta acompañando un parto sin matrona y que la doula explique a quien corresponda cual fue su actuacion en ese parto. Un marido , amigo o familiar no cobra por estar en un parto.

  9. Luego la diferencia está en si se cobra o no… Bufff, eso da para mucho. Si la doula está con una matrona, ¿puede cobrar?

  10. si esta con una matrona , casi seguro que no estara ejerciendo de matrona sin serlo 😉

    • Yo es que debo de ser muy ingenua, pero de verdad creo que la mayor parte de las personas son honestas en su ámbito. Y precisamente por esa creencia, estoy casi segura de que si la doula está sola, casi seguro que no estará ejerciendo de matrona sin serlo.

  11. ya , pero cuando decia que se lo tendra que explicar a quien corresponda , no me referia a ti ,ni a mi,Hay una legislacion , hay una serie de requisitos y si se es profesional , se es a las duras ya las maduras. Gracias por darme la oportunidad de manifestar mi punto de vista.

    • Quizás haga falta más debate entre quien corresponda de verdad, igual que lo hubo en su momento en otros países de Europa y de América hace años con la introducción de la figura de las doulas. De momento los debates sólo pueden hacerse así, entre personas que podemos tener puntos de vista diferentes, pero como bien dices, no podemos definir legalmente estas cuestiones porque no nos compete. Gracias a ti por entrar en el debate de forma respetuosa y con la mente abierta. Es un placer, porque esto nos hace crecer a todos. Lamento que haya quien sólo quiere ver una parte y nos niega a todos el enriquecimiento que supone un sano debate. De nuevo, muchas gracias, Sonia. Esta es tu casa.

    • Pues yo como mujer que me he planteado esa opcion, no encuentro nada respetuoso conmigo ese modus operandi. No hay legislación prohiba a nadie me acompañe en el parto, le pague o no, sea mi marido o una doula. Hay legislacion para quien ejerce de sanitario sin serlo. Que optes spor la presunción de culpabilidad por defecto, pues estas dificultando o impidiendo que yo pueda ejercer mi derecho de parir sin asistencia pero acompañada de quien me apetezca.

      Respetar la libertad de las mujeres debería estar por encima de cualquier otra consideración, Mientras haya honestidad, es opcion de la mujer y los acuerdos a los que ella llegue, Bueno para mi esto esta hasta por por encima de las leyes, MI CUERPO, MI PROCESO, MI DECISIÓN,

  12. Sólo un comentario para Noelia: tú no HACES partos. Supongo que eres matrona. A ver cuándo os enseñan esto de una vez por todas en vuestra especialidad: Las matronas no HACEN partos. Ni una enfermera, ni un médico, ni un ginecólogo, ni una doula. Nadie HACE partos. Los partos en cualquier caso los hacen las madres (o los harían si les dejarais).

    Genial artículo.

  13. La asistencia sanitaria al parto es exclusiva de la matrona. El acompañamiento no, Con matrona o sin matrona la doula lo que hace es acompañar, una doula, mi madre, mi marido mi vecina, le pague o no lo paque no es eso lo marca el intrusismo, sino la funcion que ejerce, si ejerce asistencia sanitaria sin ser matrona o gine, es intrusismo, si no no. Quien se dedica a poner denuncias por intrusismo a personas que están acompañando lo unico que hace es coartar la libertad de las mujeres que podemos querer parir sin asistencia sanitaria pero con acompañamiento. El parto no es un acto sanitario, es un proceso natura, y es un proceso de la mujer que pare.

    En uk lo tienen mas claro, Aqui podeis leer a vuestras colegas del Nursing and Midwifery Council.

    http://www.nmc-uk.org/Nurses-and-midwives/Regulation-in-practice/Regulation-in-Practice-Topics/Free-birthing1/

    Ningun colectivo profesional puede reclamar exclusividad sobre un proceso natural como la maternidad, que es mas antiguo, mas grande, mas importante que ninguna profesion. En lo sanitario si hay una exclusividad, solo en lo sanitario.

    pd: no soy doula, soy una mujer, madre, y que valoro mucho mi libertad, que busque distintas alternativas para mi parto poco convencionales y siento era mi derecho y no quiero nadie me lo arrebate, y obviamente si se le hace la vida imposible a quien me presta un servicio que yo reclamo me estais recortando mi libertad.

    • Este es el documento. Gracias, Trini.

    • “Quien se dedica a poner denuncias por intrusismo a personas que están acompañando lo unico que hace es coartar la libertad de las mujeres que podemos querer parir sin asistencia sanitaria pero con acompañamiento”
      1.-yo no me dedico a poner denuncias. Mi profesion es otra.
      2.-yo no coarto la libertad de nadie. A mi se me coarta mi libertad , pq para poder acompañar parto tengo que ir a la universidad, aprobar el mir ,hacer dos años de especialidad, estar en constante formacion,estar colegiada , tener seguro de responsabilidad civil…..???? eso no es coartar nada , es que para ejercer hay que cumplir ciertos requisitos, y si todo esta bien , cuando te auditen estara todo correcto y todos tan contentos
      3.- no reclamo ningun tipo de exclusividad

      • El punto dos no lo haces para acompañar partos, lo haces para ser enfermera especializada en ginecología y obstetricia, que incluye atención sanitaria y no sólo en el parto y como cualquier profesión sanitaria tiene unos requisitos. Pero para acompañar sólo hace falta que una mujer ejerciendo su libertad y sabiendo qué eres y qué puedes ofrecer elija tu compañia.

        Lo de denunciar lo has dicho tú, y yo como mujer que elije parir sin asistencia sanitaria veo perfectamente lo que supone de intromisión en mi libertad.

        Si no reclamas exclusividad, ¿en base a qué denuncias?

  14. Este artículo estaba haciendo mucha falta para aclarar y reflexionar sobre los ámbitos de actuación de una doula. Me siento expecialmente identificada por ser también periodista y doula, aunque en mi caso cuento también con título de formadora (Certificado de Aptitud Pedagógica). Y aqui es donde debemos darnos cuenta y debemos ser conscientes de que hay profesiones que se tocan en algunos o en muchos puntos. Pero más allá de todo esto está el derecho a la formación y la información de todo el mundo.
    Y desgraciadamente los profesionales no están en posesión ni de toda la información ni de toda la verdad ni tampoco cuentan en muchos casos con aptitud ni actitud informativa, ya que sin ir más lejos, muuuuucha, pero que mucha gente (por no decir la mayoría) a día de hoy consulta en internet lo que le diagnostica el médico porque este señor no ha sabido, no ha querido o no ha tenido tiempo de explicárselo, o gente que consulta a varios profesionales (dentro de la profesión sanitaria) porque no le convence el diagnóstico o el tratamiento o su manera de explicárselo o su manera de tratarle, o gente que en vista de que no le solucionan su problema, acude a otro tipo de terapias…. y gente que más desgraciadamente aún se sigue muriendo por falta de conocimiento de los profesionales sanitarios (bien sea por falta de conocimiento, actualización o tiempo para atender correctamente o porque hay cosas que simplemente a día de hoy se desconocen, enfermedades que a pesar de haberse investigado profundamente no se les ha encontrado solución y otras que apenas lo han sido).
    Pero es que además no estamos hablando de una enfermedad, sino un proceso fisiológico que se ha venido repitiendo durante siglos y aqui seguimos….
    Pero más alla todavía, está la libertad de decisión de las personas, amparada por la ley de autonomía del paciente.
    Gracias Ileana por este artículo, no tiene desperdicio, así como tampoco lo tienen las aclaraciones y reflexiones de los comentarios.

    Pd. Y yo no tengo vocación sanitaria, pero sí formadora e informadora.

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